La cetrería marroquí, patrimonio nacional

noviembre 8th, 2009

A Ana Maria, paciente anfitriona en mi incesante búsqueda de souvenires en los zocos de Tanger y especialmente a Daniel, que me hizo descubrir una nueva y apasionante cetrería con alcaudones reales.

El autor con un grupo de halconeros marroquies

Se acaba de crear en Marruecos la asociación de cetreros alagüitas con un slogan promocional como cabecera a dicho acontecimiento, “la cetrería marroquí, patrimonio nacional”, tan didáctico como prometedor, y que augura un extraordinario futuro para esta actividad cinegética y su desarrollo en el norte de África.

Invitado por mi buen amigo Juan José Cano Mora, el único halconero español que practica este deporte en el reino de Marruecos y uno de los artífices del proyecto, y actuando con el respaldo de la Federación Internacional de Caza (FITAC) y el apoyo de su representante en la Real Federación Española de Caza, Piedad Sancho, tuve el enorme placer de haberme convertido en testigo de excepción de tan importante acontecimiento.

Con el vicepresidente de la Asociación Sr Amid Aziz

La cetrería que se practica en Marruecos es una cetrería residual y de subsistencia con una importante carga de folklore que ha perdurado en el tiempo gracias al esfuerzo realizado por un pequeño grupo de halconeros pertenecientes todos ellos a una misma zona geográfica con grandes connotaciones de rango en las jerarquías de estas sociedades tribales. Originariamente cinco grandes etnias agrupan unos 150 dialectos e infinidad de pequeños distritos y aldeas. Básicamente se podrían diversificar en Rifeños, Bere beres, Bere beres del Atlas Medio, Saharahuis en el Gran Atlas y Marroquies El ejercicio de esta disciplina así como sus secretos han ido pasando en la mayoría de los casos entre sus practicantes, de padres a hijos.

El congreso tuvo lugar en el pueblecito de Bouknadel, muy cerquita de la ciudad de Sale concretamente en los salones del museo de Bel Ghassi, un edificio espectacular con jardines amurallados coronados por almenas, que había sido restaurado recientemente y enjaezado con amplias jaimas para dar cobijo a halcones y halconeros, estos, ataviados a la antigua usanza, mostraban orgullosos sobre guantes y manoplas a sus valientes y bravos halcones peregrinos.

Es típico utilizar una piedra como banco

Cada nueva temporada la Casa Real alaguita, concede a los cetreros magrebies, los permisos necesarios para poder capturar los halcones que necesitan. La mayoría de ellos son “tagarotes” de la subespecies (falco peregrinus peregrinoides). Característico de esta subespecie es su pequeño tamaño, en contraprestación a su poco peso la naturaleza les ha concedido una extraordinaria agilidad en vuelo (los pesos de la primas oscilan entre los 650 y los 750 grs) y son destinados exclusivamente para lacaza del alcaraban.

Halconeros de Marruecos con peregrinos pasajeros

Los halcones no se vuelan por altanería, generalmente el lance se desarrolla de “mano por mano”, con vuelos muy meritorios de poder a poder con largas y bonitas persecuciones donde los halconeros, a la carrera, gritan constantemente animando y orientando tras la presa que se levanta a sus valientes tagarotes.

El-Biaz Shail, presidente de la Asociación, conversando con Juan José Cano y el autor

Fue emocionante escuchar las palabras de El-Biaz Shail, Presidente de la Asociación de Halconeros de Marruecos, hijo a su vez del celebre halconero Haj Said El Biaz, heredero en su dinastía de la cetrería ancestral importada hace 500 años desde la península arábiga, que a sus 94 años desprendia sabiduría en cada frase.

A lo largo de la mañana, se llevaron a cabo diferentes actos, destacando un emocionante hermanamiento entre una importante asociación italiana de defensa de la naturaleza y la Asociación cetrera marroquí. A continuación se enumeraron las ventajas de estar asociados, así como el tremendo esfuerzo realizado por determinadas personas para hacer realidad este proyecto. El secretario general de la asociación, Abdelhak Shaouni, entrego a los distintos participantes en el congreso, toda una serie de presentes, resaltando la labor llevada a cabo por los señores, Hamid Aziz, vicepresidente de la asociación, y Mustapha Mabchour, tesorero, haciendo una especial mención al trabajo realizado por Abdellah Bakali, abogado de la asociación y de Juan José Cano, responsable de las relaciones internacionales y agradeciendo, como no, la presencia y el apoyo de la Real Federación Española de Caza.

Finalizado el congreso, se ofreció a todos los participantes en los jardines del museo, un almuerzo, elaborado al más puro estilo marroquí.

Halconeros de Marruecos

Marruecos es un país con unas posibilidades para la práctica de la cetrería extraordinarias. Cuenta esta actividad con el respaldo de la familia real alaguita, condición prioritaria para poder ejercitar este deporte y una orografia ideal para la altanería. La perdiz moruna, tiene la ventaja que aguanta perfectamente la muestra del perro y para los amantes de los lances de “mano por mano”, raro es el valle o la tierra rala que no esconde y da amparo a unos pocos bandos de alcaravanes. Como colofón y para los amantes de las sensaciones fuertes, Marruecos es uno de los pocos lugares del mundo donde actualmente se cazan gangas y ortegas con halcones altaneros.

Visitarlo merece realmente la pena.


A mi amigo Aurelio Pérez

noviembre 8th, 2009

ADIOS A UNO DE LOS GRANDES MAESTROS DE LA CETRERÍA ESPAÑOLA

Por Manuel Diego Pareja-Obregón de los Reyes

Aquella extraordinaria escuadra de escuderos de la cetrería española, del doctor Félix Rodríguez de la Fuente, al frente de su mejor espada el maestro italiano, Fulco Tosti, y entre los que destacaban, Bernardo Gómez, Jesús Brizuela, Fernando López Herencia, Jesús Rero, Mauricio López Robert y Ernesto Junco, a padecido una baja entre sus filas. Aurelio Pérez, el naturalista, el señor de las águilas, el amigo de todos, para desgracia de nuestro deporte, nos ha dejado definitivamente.

Tuve el placer y el enorme privilegio de considerarme su amigo y puedo afirmar con orgullo, que fui participe de su rescate para la cetrería.

Cacé perdices con Aurelio en tierras Albaceteñas, compartí charlas y conferencias por media geografía española, y disfrute en multitud de ocasiones, de esa sabiduría innata que poseía desde niño sobre la naturaleza que le rodeaba.

En el año 1994, le obsequié con un merecido homenaje durante la celebración del “VI Sky Trial de España”, en Ecija, donde de la mano de Joaquín Araujo, se le hizo entrega en nombre de todos los cetreros españoles, de un acróstico que diseñe una mañana intentando plasmar en veinte líneas sus muchas virtudes e infinitas experiencias vividas, tarea del todo imposible.

En la Virgen del Camino, en la provincia de León, con la sencillez y la humildad que le caracterizaba, nos propuso una noche a un grupo de amigos, que nomináramos a alguien como “Embajador de la Cetrería Española”. Me quedé mirándolo y le dije…Aurelio en esta mesa redonda donde nos encontramos compartiendo unas cervezas y vinos, solo hay un Lancelot que pueda representarnos. Aurelio se puso en pie y de la misma forma y ademanes, que el más noble de los caballeros del Rey Arturo, desestimo semejante privilegio, no sin agradecérnoslo previamente.

La última vez que hable con el veterano maestro fue un par de semanas antes de su muerte. Lo llame para darle mi enhorabuena por la publicación de su libro “El Naturalista”., le di las gracias y le dije, Aurelio, espero que este año tengamos ocasión de vernos, contestándome con voz pausada,…. ¡eso espero Diego, eso espero!.